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jueves, 9 de abril de 2015

Atavíos ¿Libertad cristiana o legalismo puro?

El día de ayer estuve examinando la prédica efusiva de un predicador "pentecostal" quien aseguraba que las creyentes que usaban aretes, collares, anillos, etc. no se irán con Cristo en el evento que dispensacionalmente entendemos como "arrebatamiento de la Iglesia". Me parece que llegar a ese extremo no sólo es horrendo sino que también se rompen todos los parámetros normales de interpretación bíblica acerca del tema.

¿Prohíbe Dios que las hermanas usen pendientes, collares, anillos, etc? ¿Da Dios libertad cristiana o están nuestras hermanas sujetas al legalismo recalcitrante?


Hoy en día se escucha entre muchos círculos cristianos la arrogante declaración de ser los “únicos” y “especiales” dentro de todos los grupos cristianos. Son únicos porque argumentan tener y “conservar” la santidad “externa” (llámese cabello largo, faldas largas, nada de pendientes, collares, maquillaje, etc.) y catalogan esas costumbres al mismo nivel que la “doctrina” cristiana. Amados, no es lo mismo hablar de la unión hipostática de Jesucristo que  hablar del largo del cabello que debería usar una creyente. Son niveles de enseñanza distintas: una es parte de la doctrina cardinal del cristianismo, otro es sólo cuestión de costumbres. Llamar “arrogantemente” sana doctrina a las costumbres adquiridas por una determinada denominación, no es más que ignorar las doctrinas básicas del cristianismo y evitarse razonar sobre los pasajes bíblicos y su correcta hermenéutica.

¿Qué dice Pablo acerca de la Sana Doctrina?

En 1 Timoteo 1:10 Pablo menciona la SANA DOCTRINA en contraposición al carácter de personas que se habían desviado del amor que es producido por un corazón limpio, una buena conciencia y una fe no fingida (1 Tim. 1:5-6) y que por lo tanto terminaban en actividades pecaminosas terribles (1 Tim. 1:8-10). Así que para Pablo la SANA DOCTRINA no tiene que ver con lo largo de un cabello, de una falda, del uso del maquillaje y otras costumbres, sino con guardar FIELMENTE la MORAL del evangelio glorioso de Jesucristo (1 Tim. 1:11).

En 1 Timoteo 4:6 Pablo menciona la SANA DOCTRINA en contraposición a la enseñanza de los Gnósticos que al pensar que lo material era malo, un “creyente” debería abstenerse de casarse (apetito carnal) y de comer (apetito nutritivo) [1 Tim. 4:1-5].

En 2 Timoteo 4:3 Pablo menciona la SANA DOCTRINA en contraposición a las falsas enseñanzas de maestros que hablarán para entretener a la gente (2 Tim. 4:3-4).

En Tito 2:1 hablar lo que es de acuerdo a la sana doctrina es no atender a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad (Tito 1:14).

La SANA DOCTRINA entonces tiene que ver con la confrontación a los falsos maestros, quienes al apartarse de un corazón limpio, una buena conciencia y una fe no fingida (1 Tim. 1:5-6), vivían como pecadores en inmoralidades (1 Tim. 1:8-10), enseñaban a no comer ni casarse (1 Tim. 4:1-5), hablaban falsas enseñanzas (2 Tim. 4:3-4) y establecían mandamientos humanos con fábulas judaicas (Tito 1:14).

La SANA DOCTRINA NO TIENE QUE VER con el uso de maquillaje, faldas largas, cabellos largos, pendientes, collares, etc.

¿Qué dice Dios al respecto?
Sólo mencionaré dos textos, uno correspondiente al Antiguo Testamento y otros al Nuevo Testamento,

-          Ezequiel 16:6-13 Dios hablando a Israel le dice de manera gráfica: “Te lavé con agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y te ungí con aceite; y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda. Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello. Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza. Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido era de lino fino, seda y bordado; comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, prosperaste hasta llegar a reinar.”
Pregunta: ¿Fue Dios quién puso en esta ilustración atavíos de oro y plata en Israel? Si Dios estuviera en desacuerdo en esta costumbre ¿No hubiera sido mejor que usara otra ilustración para evitar que los israelitas usaran estas cosas? ¿Es tan malo usar estas prendas o es sólo cuestión de costumbres? La respuesta está en Isaías 61:10.

-          Apocalipsis 21:2 Juan usa una gráfica de la Nueva Jerusalén comparándola con una mujer “ataviada-adornada” para su marido. ¿Cómo era el atavío de la Nueva Jerusalén? Oro, plata, piedras preciosas y perlas (Ap. 21:10-21). Pregunta: En el Antiguo Oriente ¿usaban las mujeres prometidas muchas joyas en el día de su matrimonio? El libro Usos y costumbres en Tierras bíblicas menciona: “El adorno de la novia era un asunto muy costoso y primoroso. Se concedía mucho tiempo para la preparación de su personas, ponía todo el esfuerzo para hacer su rostro brillante y lustroso, un lustre parecido al mármol. Las palbras de David deben haber sido el ideal de ella: que nuestras hijas sean como las esquinas labradas a la manera de las de un palacio (Sal. 144:12). Las guedejas oscuras de su cabello estaan siempre adornadas con perlas. Era ataviada con todas las piedras preciosas y las joyas que la familia había heredado de sus generaciones pasadas…Las festividades matrimoniales y especialmente el vestido de novia siempre serían recordados por ella. El profeta Jeremías hace una referencia a este pensamiento “¿Olvidase la virgen de su atavío y la desposada de sus sartales? (Jer. 2:32). El apóstol Juan vio a la Nueva Jerusalén dispuesta como una novia ataviada para su ritual (Ap.. 21:2)”.

Si Dios estuviera en contra de “adornarse” nunca hubiera puesto gráficas de esta manera, indicando que no ve nada de malo en esta práctica costumbrista.

Las exhortaciones del profeta Isaías a las hijas de Jerusalén (Is. 3:16-26) son para las hijas de Jerusalén durante una época en las que ellas buscaban vivir acomodadamente, con orgullo y esplendidez pero no se daban cuenta que el juicio de la caída de Jerusalén era inminente (586 a.C.). Dios no está en contra de la práctica sino en contra del espíritu confiado de estas mujeres para creer que nada malo pasaría sobre Jerusalén.

Cuando Jacob recomendó quitarse los ídolos y los zarcillos que había en su familia para presentarse a Dios en Betel, lo hizo no porque los zarcillos fueran “malos” en sí mismos, sino porque habían zarcillos que se usaban para cultos paganos (Os. 2:13).

Cuando el pueblo escuchó la noticia de que el Dios de Israel ya no andaría con ellos, se vistieron de luto (se entristecieron al máximo) y como es costumbre en Israel, ya no usaron sus joyas durante el tiempo de luto (Ex. 33:4-6). Esto no significa que Dios esté en contra del uso de joyas, sino que explica la tradición oriental de no usar joyas durante la época de tristeza o luto.

 Las recomendaciones neotestamentarias

Tanto Pablo como Pedro recomiendan a las cristianas a cuidar el carácter del espíritu frente al cuidado personal físico extremo (1 Tim. 2:9-10; 1 Pe. 3:3-4). Como regla general, los judíos no favorecían la extravagancia en el vestido, y había pocos adornos en ellos (Usos y costumbres en tierras bíblicas).  Es necesario notar que Dios no quiere que una creyente base su vida en los atavíos, sino en un espíritu apacible, sujeto y lleno de buenas obras. Sin embargo, tampoco prohíbe el uso “moderado” de los tales.

Es más, cuando Pablo y Pedro hablan de “adornos de oro, plata y perlas” no se refería a los pendientes, brazaletes, collares, etc. Sino a los adornos colocados en las trenzas que se hacían las griegas al peinarse. En otras palabras, Pablo estaba en contra de usar muchos adornos en el encrespamiento del cabello (Biblia de Jerusalén), y no menciona nada de los atavíos como pendientes, collares, etc.

Mire el texto de 1 Pedro 3:5-6 “Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.” Pregunta: ¿Era costumbre de Sara usar joyas, pendientes, brazaletes, etc? Por supuesto, ella era de Ur de los Caldeos, sin embargo la belleza de ella no estaba basada en lo que llevaba puesto, sino en la sujeción que mostraba hacia su esposo.

Dios no está en contra del uso de atavíos moderados, sino en contra de ensoberbecerse vanamente. Hay mujeres que usan muchas joyas y son altivas, y hay algunas que no usan ni una sola perla y andan envanecidas de creer que son “más santas”. Note: El problema no está en  usar o no usar joyas, el problema está en el corazón de la persona.

¿Debe la mujer usar cabello largo?

Según 1 Corintios 11:5-16 la mujer NO solo debe usar cabello largo sino también un velo físico. En realidad, el texto habla de dos cosas: un velo artificial (de tela) y un velo natural (el cabello). El término griego katakalupto traducido como “cubrirse” también se refiere al velo de tela usado por las mujeres en el Oriente. De ella deriva el término griego Apokalupto (apocalipsis = desvelar, quitar el velo). Pablo hace una exposición de las razones por las que las creyentes deben usar el velo artificial y apela a razones de “sujeción” al esposo (1 Co. 11:4-5.7) y a las razones de costumbre en Corinto (las prostitutas se rapaban el cabello) (1 Co. 11:5-6). Nótese que Pablo dice: si no quiere cubrirse (ponerse un velo) que se corte TAMBIEN el cabello (v.6) Ello indica que las mujeres en Corinto debían usar según la costumbre de su pueblo un velo artificial hecho de tela.

Luego Pablo apela a la naturaleza humana para argumentar que la mujer use del cabello largo (1 Co. 11:14-15). Aquí Pablo no usa “katakalupto (velar)” sino “peribolaion” que se traduce como “envoltura natural” (Heb. 1:12). En realidad Pablo habla de dos cosas: En el aspecto cultural apela al uso del velo de tela que era una señal de sujeción al esposo tanto en judías como en griegas, y al uso del cabello largo apela a la naturaleza misma. ¿Deberías creer que las cristianas deben usar sólo velo y no cabello largo, o no velo pero sí cabello largo, o no cabello largo ni velo? Nuestra interpretación histórico-gramatical nos obliga a ver el uso del velo como una costumbre propia en Medio Oriente, y por lo tanto regional y temporal, pero el uso del cabello largo es algo NATURAL y por lo tanto permanente. En otras palabras, el uso del velo era temporal específicamente para los creyentes en Corintio pero el uso del cabello largo debe ser una responsabilidad de todas las mujeres porque es por causa de la naturaleza. ¿Qué tan largo? La Biblia no lo dice, argumentar que debe ser largo como el velo de las judías, sería llevarlo hasta los tobillos, porque históricamente hasta allí ellas llevaban el velo en la época de Pablo. No muchas mujeres estarían contentas con llevar una cabellera tan larga, además, como la Biblia no menciona el largo del cabello, se deja a la libertad de cada creyente usarlo como mejor crea conveniente. Sería bueno preguntarnos ¿hasta dónde debería ser el largo de una falda? Mientras no llame la atención de la gente no hay problema, pero sí pregúntese antes ¿agrada a Dios este vestido o falda que usaré o motivará a otros al pecado? Si la respuesta es que agrada a Dios úsela sin problema, pero si sabe que causará en otros algunos sentimientos pecaminosos, no lo use. El tema del largo de un vestido está en usted y en su relación con Dios, no en parámetros y normar de imposición humana. Usted debe ser lo suficientemente madura para saber escoger la vestimenta correcta según su libertad, modestia y pudor en Cristo.


Para concluir: Creer que llevar una larga cabellera, una falda larga, no usar maquillajes, etc. son demostraciones de santidad “externa” y “sana doctrina” es engañar a nuestro intelecto, ignorar el mensaje de la Biblia, y llegar a un legalismo extremo sin vivir en la libertad con que Cristo no ha hecho libres. Cada hermana es libre de escoger con “piedad y modestia”una vestimenta apropiada para reflejar seriedad. Cada hermana es libre de escoger si usa o no atavíos y maquillaje; si lo hace es bueno y si no lo hace es mejor, cada quien es libre de escoger ante Cristo lo mejor para sí. Pero jamás debemos apelar a parámetros ni normas humanas. Recuerde, usted sirve a Cristo y sólo por él será juzgado.

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